Aquí os dejamos una entrevista en la revista HOLA que recibió Ana Hueso hace unos días.

Cómo es el bebé de tres meses

El bebé a los 3 meses “en el argot del porteo decimos que empieza la fase cotilla. Comienza a realizar movimientos más intencionados, pero aún sin coordinación ni éxito. También es una etapa en la que hay que tener cuidado porque el bebé puede pasar de estar tranquilo boca arriba, a moverse de repente y caerse del sofá o del cambiador. ¡Cuidado con esto!”, advierte la experta. “Disfrutarán de estar boca abajo porque van a intentar alcanzar objetos cercanos”, añade.

Entre sus logros, destaca que ya consiguen llevarse la mano a la boca, por lo que todo lo que pongamos a su alcance lo chupeteará. También, cuando les das un juguete, o lo alcanzan ellos mismos, lo agitarán con sus manos e intentarán darle con sus deditos a aquellos que estén colgando sobre ellos. Y es que en esta etapa están recomendados los llamados “gimnasios”. Son de colores vivos y llamativos y les estimulan y ayudan a desarrollar la motricidad, así como la concentración y la exploración de su entorno.

“Ya patalean y mantienen el torso y la cabeza erguidos al ponerlos boca abajo. Esta etapa es ideal para la manta de juegos”. Además, la fisioterapeuta nos explica que: “ El bebé se mueve de manera torpe, intentando coger un objeto pero con movimientos muy descoordinados aún. No son capaces de voltearse aún, pero sí comienzan a desplazarse con pequeños movimientos. Si lo dejamos en la mantita de juegos podemos encontrar que se mueve como las agujas de un reloj. Se descubren las manos y para ellos es un hallazgo increíble. Se pasan mucho tiempo mirándolas como si fuera algo que acaba de llegar a sus vidas, es precioso observarlos en esta etapa”, asegura.

Cómo se desarrollan sus sentidos en esta etapa

La vista y el oído

Tal y como nos explica Ana, la vista comienza a estar más desarrollada y siguen objetos con la mirada. Reconocen rostros a cierta distancia y a veces los miran fijamente como si quisieran memorizarlos. También reconocen la voz de sus personas cercanas y comienzan a interaccionar con ellas con sus los primeros balbuceos y también, imitan algunos sonidos. La coordinación entre manos y ojos ya comienza a darse y son capaces de mover la cabeza hacia la dirección de un sonido.

El gusto

A nivel gustativo, se empiezan a decantar por el sabor dulce, aunque nunca se debe dar azúcar a un bebé, sólo leche, preferiblemente materna o en su defecto de fórmula. Hasta los 6 meses no se introduce la alimentación complementaria, y como su nombre indica, es complementaria, no debe sustituir ninguna toma.

El olfato

El olfato también se sigue desarrollando y ya comienza a reaccionar ante olores que no le gustan.

El tacto

El tacto sigue siendo el sentido estrella para los bebés. Hay que cogerlos, abrazarlos y darles el cariño que necesitan para hacerlos adultos seguros. “Al contrario de lo que se piensa, cuando cubrimos las necesidades afectivas de nuestro bebé (cogerlo si llora, dormir con él, etc…) estamos diciéndole: ‘Tranquilo, estamos aquí para protegerte si tienes miedo, abrazarte si lo necesitas y consolarte cuando te haces daño’. Esto crea un apego seguro con nuestro bebé que le hará ser un adulto seguro de sí mismo, sin miedo a pedir ayuda si la necesita y sabiendo que si lo necesita su familia está ahí”, asegura la experta.


Cómo acompañarle en sus logros durante su tercer mes de vida

Según nos cuenta la fisioterapeuta, las necesidades de un bebé de tres meses suelen ser las mismas que las de un bebé recién nacido. El alimento, el cariño y la higiene siguen siendo los pilares de su vida. “Como la comunicación comienza a darse a través de miradas y balbuceos, podemos cantarles mientras jugueteamos con él en brazos”, recomienda Ana y añade que algo muy importante es que siempre lo acompañemos cuando conoce un espacio nuevo o una persona. ¿Esto qué quiere decir?

“Que le presentemos el entorno a través de nosotros, en brazos. Por ejemplo, en la visita del médico es mejor llevarlo en brazos mientras el pediatra comienza a verlo, y poco a poco, ponerlo en la camilla mientras que el profesional se gana su confianza. Coger a un bebé del carro, ponerlo en la camilla y apartarnos para que el pediatra, persona extraña para él, lo manipule, no suele ser de buen recibo para ellos. Hay otras maneras más respetuosas de hacerlo y está en nosotros hacer que los profesionales también respeten los tiempos de nuestros bebés”, afirma.

Cómo es el sueño de un bebé de tres meses

Un bebé de 3 meses duerme un promedio de 14h al día, 8/9h de noche y de 5/6h en dos siestas durante el día. Hay bebés que cumplen este patrón, “pero la gran mayoría no, o por lo menos no así expresado”, asegura la experta. El bebé necesita comer durante la noche con lo que esas 8/9h se ven interrumpidas por tomas nocturnas. Si son de pecho generalmente el bebé se mueve, la madre le pone el pecho, el bebé toma y sigue su sueño, no se despiertan. “Si el bebé toma fórmula debería ser igual, pero es más difícil calentar el biberón y dárselo tan rápido, con lo que el bebé suele despertarse y llorar mientras que llega su comida. La media son unas dos tomas nocturnas pero mi experiencia me dice que lo mínimo son dos tomas en la mayoría de los casos”, nos cuenta Ana


Su sueño es todavía inmaduro

“El sueño es complejo porque los bebés no adquieren todas las fases del hasta los 7 años de vida”. Todavía tienen un sueño inmaduro y no saben manejarlo hasta que crecen. “Los adultos nos despertamos y dormimos sobre la marcha unas 10 veces en la noche, pero los bebés, al no haber adquirido todas las etapas del sueño se desvelan y se despiertan del todo. Para esto, sólo puedo aconsejar paciencia, aprender a respetar las fases del sueño infantil y no recurrir a métodos que dejen llorar a los niños bajo el camuflaje de un acompañamiento del llanto”, asegura la experta.

Y continua: “El llanto es la única manera que tienen de mostrar su malestar, si no atendemos esa llamada, evidentemente dejarán de hacerlo, pero el aprendizaje será: ‘no me atienden cuando lo necesito, así que, para qué voy a llorar’. Quizás se duerman después de 7 noches de llanto, pero aprenderán que sus padres no han atendido sus necesidades y que se tienen que atender solos. Todo llega. Y existen profesionales que acompañan a los padres en el proceso del sueño infantil para que realmente se creen unas bases y hábitos respetuosos y saludables para los bebés”, aconseja la experta.

¿Cómo es su respiración?

Hay que tener muy en cuenta que la respiración de un bebé de esta edad es irregular y se hace más notable durante el sueño. “Pueden tener respiración superficial y rápida, superficial y profunda donde notamos que mueve toda la caja torácica. También podemos detectar apneas respiratorias que terminan en un gran suspiro. Este tipo de respiración preocupa mucho a los padres, pero es algo totalmente normal”, tranquiliza la fisioterapeuta.

Y además, nos explica que la boca debe estar cerrada mientas duerme y si no es así, un especialista en frenillos lingual corto debería revisarla para verificar si hay algo que interfiera en el cierre a este nivel. “Nosotros en consulta valoramos la boquita del bebé viendo también la posición del paladar que es importante para el desarrollo correcto de toda la cara y la función orofacial. Hay unos movimientos que se enseñan en consulta para el cierre de la boca. No dudéis en consultarnos ante cualquier duda”, apela Ana.


Curiosidades de un bebé de tres meses

  • Algo que suele llamar mucho la atención es las manos y pies fríos. “Esto ocurre porque el sistema circulatorio todavía no está desarrollado del todo y envía más sangre a los órganos vitales. Así que por más que le pongamos calcetines y manoplas a nuestros bebés, seguirán con las extremidades frías.”, explica.
  • Una frase estrella que dicen a los bebés de esta edad es ‘Qué ojos más grandes tiene’. “Esto es debido a que cuando nacen ya tienen el 70% del tamaño que tendrán de adultos. Sólo van a crecer un 30% más, por esto siempre nos parece que tienen unos ojos muy grandes”.
  • Podemos observar, a veces, una mancha en los bebés como un hematoma bajo la piel, sobre todo el zona glútea y espalda. “Esto no tiene ningún tipo de repercusión y desaparece con el crecimiento. Igualmente, antes la duda el pediatra sabrá guiarnos”, recomienda.
  • Y otra de las cosas curiosas de los recién nacidos es que lloran sin lágrimas, “esto es porque hasta el segundo mes de vida no empiezan a producirlas. A los tres meses nos encontraremos con que el bebé ya moja su llanto”, finaliza.