Blog · Lactancia & Función Oral
Frenillo lingual en bebés:
qué es, tipos y cómo evaluarlo
El frenillo lingual es uno de los temas que más dudas genera en la maternidad. Muchas familias reciben mensajes contradictorios: desde intervenir de forma inmediata hasta no hacer nada y esperar. Para tomar decisiones informadas, es fundamental entender qué es el frenillo y cómo se evalúa correctamente.
¿Qué es el frenillo lingual?
El frenillo lingual no es solo una «telita» que se ve bajo la lengua. Según el enfoque actual —tal y como describe Nikki Mills— el frenillo es una estructura tridimensional, dinámica y continua con el suelo de la boca, formada por tejido fascial que se adapta al movimiento.
Esto significa que no siempre es visible de forma evidente, no es una estructura rígida aislada y su comportamiento depende del tejido y de cómo se mueve la lengua.
Hablamos de anquiloglosia cuando existe una limitación en el movimiento de la lengua. Es importante diferenciarlo: la anquiloglosia describe la restricción del movimiento, no directamente la presencia de síntomas ni la función.
¿Por qué puede ser importante en un bebé?
La lengua tiene un papel clave en funciones básicas desde el nacimiento: es fundamental para una succión eficaz, para generar vacío durante la toma y para coordinar respiración y deglución.
Cuando el movimiento de la lengua está limitado, pueden aparecer dificultades como problemas de agarre al pecho, tomas largas o muy frecuentes, chasquidos durante la succión, gases, irritabilidad o dolor en la madre durante la lactancia.
Estos signos no siempre están causados por un frenillo, pero la limitación de movimiento puede ser uno de los factores implicados. La valoración individualizada es clave.
Tipos de frenillo según Coryllos
La clasificación de Coryllos describe el frenillo según su aspecto anatómico y punto de inserción. Describe la forma, no indica por sí sola si existe una limitación relevante del movimiento.
Tipo 1
Se inserta en la punta de la lengua. Muy visible, con forma característica en corazón.
Tipo 2
Inserción algo más atrás. Visible, pero puede limitar la elevación de la lengua.
Tipo 3
Más profundo y menos evidente a simple vista. Suele ser más fibroso.
Tipo 4 · Submucoso
No visible directamente. Se detecta mediante palpación. Uno de los más infradiagnosticados.
💡 Un frenillo muy visible puede no restringir la movilidad, mientras que uno poco evidente puede hacerlo de forma significativa.
Escala de Hazelbaker: evaluar la función
Para valorar si existe una repercusión real, se utiliza la escala de Hazelbaker. Esta herramienta evalúa tanto el aspecto como la función de la lengua.
| Dimensión | Qué se evalúa |
|---|---|
| 🔍 Estructural | Elasticidad del frenillo, punto de inserción en lengua y suelo de boca |
| ⚙️ Funcional | Elevación, extensión y lateralización de la lengua; calidad de la succión |
| 📊 Resultado | Identifica si la limitación de movimiento tiene un impacto funcional real |
La idea clave es que no se trata solo de identificar un frenillo, sino de entender cómo se mueve la lengua y qué consecuencias tiene en el bebé y en la lactancia.
Un punto clave en la valoración
Uno de los errores más frecuentes es tomar decisiones basadas únicamente en la apariencia del frenillo. La valoración debe centrarse en el movimiento y en cómo ese movimiento se integra en la función del bebé.
El objetivo no es etiquetar, sino entender si hay una limitación relevante y cómo está afectando al conjunto: la succión, la deglución, el descanso y el bienestar tanto del bebé como de la madre.
¿Tienes dudas sobre el frenillo de tu bebé?
En la clínica realizo valoraciones individualizadas de la función oral en bebés, integrando fisioterapia y osteopatía para acompañar a las familias desde el inicio de la lactancia.
Este contenido es informativo y no sustituye una valoración profesional individual. Ante cualquier duda, consulta con un profesional especializado en lactancia y función oral.
